martes, 23 de diciembre de 2014

El demonio de lo perverso

El demonio de lo perverso

¿Sabe? No me imagino un dialogo especifico frente a la cámara, de hecho en la filmación solo me muestro como el yo que soy, que solo uno conoce pero que ese uno jamás podrá ver.
Quisiera ver un libro en el que se plasmasen las fobias y peores temores del ser humano; y luego pienso “Hey ¿esa no sería la biblia?
Mi verbosidad imagino es para las persona lo que la criptonita es para superman. Soy aburrido, ya lo sé ¿por qué no os empeñáis en demostrar lo contrario?
A priori acabaría por darme cuenta de que el motivo de mi alejamiento cada vez mas paulatino de la sociedad yacía en esos pequeños momentos de crisis esporádica en los que enclaustrado escribiría no concisa ni lacónicamente mi mundo de pesadillas que… ¿Cómo decirlo sin filosofar un poco? El humano es palabra y lo escrito mata.
¿Sabían? Quizás solo sea yo el que pasa por esto.

Ya de noche, duermo, me despierto para realizar algo, vuelvo a la cama, intento dormir y… he aquí lo que imagino Edgar Allan Poe denomino como el demonio de lo perverso que impidiéndome conciliar el sueño me alentaba cada vez más a ser un escucha de mis propios pensamientos que parecían siempre mostrar su faceta buena a eso de las dos de la madrugada. A sabiendas claro de que al escucharlos me entretendría, no madrugaría, llegaría tarde al trabajo, me retarían y posiblemente uno de estos días despedirían.

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