jueves, 19 de febrero de 2015

Hambre

Hambre

Tengo hambre. Desde principios de marzo hasta hoy día, ya en diciembre, la siento. Tengo, y repito de nuevo, hambre y no importa que tanto alimento engulla y que tan lleno me sienta al momento de engullirlos el hambre vuelve y recargado de ese sentimiento de no sé que, quizás de vacio inllenable.

Esta sensación de hambruna me carcome las veinticuatro horas del día. Cito unos de mis pensamientos regulares “Los gatos y las serpientes tienen sabor a pollo, a falta de uno hay otro y como aquí no hay demasiadas serpientes en abundancia si hay gatos. Desearía echarles una probada”

En modo hambruna siempre pienso en lo más descabellado. Pues si hay una sed por el conocimiento para algunos, también aseguro esta el hambre insaciable por llenar ese vacío interno del cual desconozco el nombre pero aseguro todo tenemos.

¿Saben? Poseo una mascota, una gata, Hinagiku y esta casi siempre se halla acurrucada en mi cama. Yo por constitución amo a los animales, mas a unos que a otros pero los amo y como los amo no podría ni por mas hambriento que estuviese el tocarles un solo pelo.

He ahí el meollo del asunto.

Los humanos nos negamos rotundamente a ser animales pues nuestro as en la manga, la conciencia, y nuestro orgullo como especie dominante nos hace creernos un escalón más alto en la escala evolutiva y piramidal de las especies.

Pero ¿sabría como explicárselos? Hay culturas en el mundo en las que se practica el canibalismo, hay foros en internet que tratan sobre personas con intereses (demasiado a mi gusto) similares al mío, hay culturas que idolatran mas a especies inferiores que a la misma. Hay templos en donde además de idolatrarse ratas se desayuna, almuerza y cena junto a ellas.

El hecho del que deambule por las calles debería fijo ser un pecado capital que debería pagarse con pena de muerte.

Hoy tengo demasiado hambre ¿saben?


Uno de los siete pecados capitales es la gula. Poseo un deseo insaciable sí, pero mi humanidad siempre evita el que cometa alguna barbaridad contra mis tan amados animales, eso sí… te puedo hacer una pregunta ¿verdad? ¿Te gustaría saber a qué sabe la carne humana?

Nota:

Plagio y Separación

Plagio y Separación


“Podría cometer plagio y decirte…”

Dios, es de alabar como algunas personas pueden decirlo con tanta pero tanta facilidad. Tres palabras tan complicadas de decir: quiero terminar contigo.

“Podría cometer plagio y decirte: estoy en medio de la gran inauguración de mi corazón roto ¿Qué me estás diciendo que haga con este amor que está siendo acabado? Está bien, no lamento nada”

No busco justificar nada y de hecho odio el tener que decirlas, pero mi deber es el tener que reproducirlas cual guacamayo y cual ave figuro que al decirlas poseería también el cerebro de una nuez pues… ¿No es de alabar la idiotez que sienten algunos aun aferrándose a lo que nunca ardió con la llama de Eros?

Y aun así tengo que decirlas porque partiré, y porque al no poseer el valor para poder decirte lo pasado obligado me veo a decirte lo presente.

“Podría cometer plagio y decirte: estoy en medio de la gran inauguración de mi corazón roto ¿Qué me estás diciendo que haga con este amor que está siendo acabado? Está bien, no lamento nada. Se acerca navidad y al decírtelas me he convertido en una autentica rata. Hey, ¿y si terminamos?”


Para acabar diciendo para mí mismo, mientras a tientas y con la cabeza gacha caminase: “Estoy muy seguro que hasta la persona más idiota… puede decir que lo que dije fue una mentira”

Notas:

Tesoros

Tesoros

Hey, te puedo hacer una pregunta ¿verdad?

No, no es nada personal… creo, pues a mi parecer esta pregunta no lo es pero quien sabe. Yo no soy tú y tu (agradécele a un dios “muy” misericordioso) no eres yo.

Hey ¿Tienen tesoros? Es la pregunta.

Sobraría decir que no hablo de “Hey ¿Cuántos lingotes de oro tienes escondidos bajo la almohada?”; básico hablo de:”Hey me dirías ¿Cuáles son las cosas que más atesoras?”; porque el dinero viene y va… bueno de hecho solo va pues casi nunca parece volver pero eso es otro tema.

Ya volviendo al meollo del asunto.

Y si tienes tesoros cosa que imagino dirás que si ¿No serias entonces un pirata?

Hola, valiente corsario…

¿Por qué pirata y no banquero, gran noble o eminencia?

Porque los tres pasados ya reciben el botín en bandeja de plata. Un pirata, tú, ¿no tendría que esforzarse aunque sea un poco en conseguirlo?

Hablo de forma retorica, al menos intento dotar al mensaje con belleza, elegancia y eficacia.

Es también evidente que, tú, como corsario tendrías a modo de default que enfrentarte con los demás. Podría darte un ejemplo, un cliché estereotipado: Dos hombres peleándose por una mujer.

Resultaría claro decir que tu tesoro no necesariamente querría yo robarlo dicho está. Eso no significa que nadie desease robarte a ti.

Tesoros hay para los piratas y piratas hay de sobra, métodos de adquisición también.

¿Que qué porque dije lo último?

Pues es que desde el principio intentaba justificar el hecho que dentro de unos segundos podrás observar.

Pero antes pregúntate lo siguiente: si poseyeses un tesoro que no quisieras nadie te lo fuera a quitar ¿hasta qué punto serias capaz de llegar con tal de protegerlo?


Yo pues… me lo llevare a la mismísima tumba.

Notas:

Celebración

Celebración

Es que por ley divina mi cumpleaños está destinado a ser un día de mala suerte, más para los demás que para mí.

Quizás me haya obsesionado con la frase que un amigo imaginario me terminase diciendo ya hace algún tiempo, quizás, solo quizás pues ahora la recuerdo de nuevo.

“El destino es coincidencia, aciertos, azar y cliché”

No es necesario justificar pormenores de mi aparente transición a la locura. Solo añadiré el nombre del ahora difunto pero aun presente mencionado, Zombyra.

Mi cumpleaños nunca lo celebre pues ¿para qué celebrar una fecha como en la que con llantos llegase a este mundo?

Mi nombre es Anónimo, me presento.

Soy de piscis, probablemente una copia barata emulación de Edgar Allan Poe y Pues…

Oh, dios… sonrío, una verdadera sonrisa he mostrado, si. Mostrada por lo que a continuación agregare al párrafo pasado.

Pues… odio mi vida y me odio más de lo que os podéis imaginar.

Pero todos en si estamos destinados a odiar por el mero hecho de necesitar desahogar las frustraciones en algo.

¿Refutaras una ley elemental de la psiquis humana?

Explica entonces el porqué del abuso en las escuelas.

Nunca pude odiar a las personas por lo que me sucediese. En mi entorno me considero molestia y la poca de felicidad que a la larga figuro he de olvidar la he conseguido viendo felices a los demás; y es por eso que figuro al momento de mi concepción como el día en el que por desgracia… no completare la frase… Solo añadiré “Mi felicidad es la felicidad de los que me rodean pero tengo un don para que la gente me odie. Para que fueren plenamente felices ¿no sería necesaria mi muerte?

No es necesario justificar pormenores de mi aparente transición a la locura.

Celebro, festejo ¿necesitas algo más?

Hace ya creo desde el momento de mi nacimiento que no he asistido a un cumpleaños.  Celebro el que las personas que estaban a mí alrededor existan, el que aunque me odien existan, pues… aunque me hagan tragar estas pastillas existen.

No hay demasiado que decir… Soy sentimental, torpe y odioso.

Observad como en mi sentimentalismo he conseguido formar esta pila de cadáveres inexistentes. Celebro el que las personas que estaban a mí alrededor existan; aunque muertas, existan. Continuara el ciclo sin fin, no morirán, serán comida del gusano conquistador, abono o simplemente me atormentaran… Helo allí entre la multitud, Zombyra, sonriente junto a los productos de mi solitaria y atormentada imaginación.

El mero hecho del que yo también exista aunque encerrado en este cubo acolchonado y con una camisa de fuerza limitando mis movimientos deberías celebrarlo.

Y yo ¿sabes? Celebro el que tú también existas.


Feliz cumpleaños pasado, presente y futuro.

Notas: