Me veo,
eso sí, en la apremiante necesidad de escribir por el mero hecho de saber que
al hacerlo estaré, quizás, cumpliendo el mandato de los dos entes que controlan
esta destartalada maquinaria mitad nada compleja mitad rompecabezas sin
solución posible.
El
chiste quizás sea el que estos dos entes hasta ahora siempre se han disputado
inexistencia del otro. Mi psique, la lógica, el saber me lo ha demostrado un
sin fin de veces; mi alma, corazón, la ilógica me lo ha refutado un igual
número de cantidad. Neta y pura, llana y rayando esa delgada línea que las
separa y une; la lógica y lo ilógico coexisten y le dan vida a esta ser.
Es
lamentable que en los momentos de desesperanza, este uno, estas dos partes se
unan solo para hacerme escribir esta oda a la auto reflexión misma.
Y… a su
vez… aún sigo odiando con desdén esas
palabras salidas de esos labios graduados que alguna universidad argentina: nadie
jamás desgraciadamente será libre a menos que se vuelva un esclavo de las
leyes; el chiste es que en mi propia ilógica me he planteado que esas leyes
solo apresan al ser humano verdadero, al que cual animal podría simplemente
saltarse la “rutina del apareamiento estándar” por una más rápida que actualmente
es considerada una de las formas de violencia.
Seremos
animales racionales, tan racionales que en algún momento confundimos la
cotidianidad por lo monótono y lo monótono por normal. Dime, respóndeme si
puedes ¿Es normal que un viejo de avanzada edad pida limosna en las calles? ¿Es
normal que al ver alguien de aspecto y forma de actuar rara lo eludas? Es
normal, en mi mundo de pesadillas noto esto, existe.
El mero
observar puede catalogarse de varias formas para las distintas cotidianidades y
ver cual espectador la normalidad con la que los demás viven es en si la monotonía
cambiante por definición.
Las
personas exigen a bombo y platillo, a capa y espada, a cacerola y sartén en el
mundo sus derechos sin saber que ya los tienen, querer verlos ejercidos es otro
tema; tu libertad y tus derechos acaban cuando comienzan los del resto. Los
derechos y las responsabilidades siempre han ido de la mano pero nadie aceptaría
al hijo bastardo de la constitución nacional sabiendo que al hacerlo saldría
perdiendo.
He
perdido ante la moralidad bastardeada de la humanidad, quien tiene poder es el
justiciero héroe de la verdad. El escritor, el barrendero, el que tiene
esperanzas en el futuro postrarse ante él; el maldito presente suplica tu
rendición.
Y así,
paulatina, muy paulatinamente los seres pensantes se convierten en marionetas
de la prisión llamada libertad sin saber que lo son. Los derechos y las leyes
beneficiarán solo al que pueda pagar por el abogado con mejor renombre.
Exigiremos nuestro derecho a hablar y comunicar lo que pensamos para luego
recibir un comunicado que helando nuestra sangre te dirá: tienes derecho permanecer
callado y todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra.
Welcome to
the Hikikomori mode.
Es molesto llorar y lamentarse por lo pasado, más molesto lo
es llorar por el presente, nadie llorará por el futuro; siempre parece venir
brillante. Valla incredulidad.
Viernes 17 de julio de
2015
Hs: 6,06 am
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