viernes, 24 de julio de 2015

Una reflección, un pensamiento y un acontecimiento

Me veo, eso sí, en la apremiante necesidad de escribir por el mero hecho de saber que al hacerlo estaré, quizás, cumpliendo el mandato de los dos entes que controlan esta destartalada maquinaria mitad nada compleja mitad rompecabezas sin solución posible.

El chiste quizás sea el que estos dos entes hasta ahora siempre se han disputado inexistencia del otro. Mi psique, la lógica, el saber me lo ha demostrado un sin fin de veces; mi alma, corazón, la ilógica me lo ha refutado un igual número de cantidad. Neta y pura, llana y rayando esa delgada línea que las separa y une; la lógica y lo ilógico coexisten y le dan vida a esta ser.

Es lamentable que en los momentos de desesperanza, este uno, estas dos partes se unan solo para hacerme escribir esta oda a la auto reflexión misma.

Y… a su vez… aún sigo odiando con desdén  esas palabras salidas de esos labios graduados que alguna universidad argentina: nadie jamás desgraciadamente será libre a menos que se vuelva un esclavo de las leyes; el chiste es que en mi propia ilógica me he planteado que esas leyes solo apresan al ser humano verdadero, al que cual animal podría simplemente saltarse la “rutina del apareamiento estándar” por una más rápida que actualmente es considerada una de las formas de violencia.

Seremos animales racionales, tan racionales que en algún momento confundimos la cotidianidad por lo monótono y lo monótono por normal. Dime, respóndeme si puedes ¿Es normal que un viejo de avanzada edad pida limosna en las calles? ¿Es normal que al ver alguien de aspecto y forma de actuar rara lo eludas? Es normal, en mi mundo de pesadillas noto esto, existe.

El mero observar puede catalogarse de varias formas para las distintas cotidianidades y ver cual espectador la normalidad con la que los demás viven es en si la monotonía cambiante por definición.

Las personas exigen a bombo y platillo, a capa y espada, a cacerola y sartén en el mundo sus derechos sin saber que ya los tienen, querer verlos ejercidos es otro tema; tu libertad y tus derechos acaban cuando comienzan los del resto. Los derechos y las responsabilidades siempre han ido de la mano pero nadie aceptaría al hijo bastardo de la constitución nacional sabiendo que al hacerlo saldría perdiendo.

He perdido ante la moralidad bastardeada de la humanidad, quien tiene poder es el justiciero héroe de la verdad. El escritor, el barrendero, el que tiene esperanzas en el futuro postrarse ante él; el maldito presente suplica tu rendición.

Y así, paulatina, muy paulatinamente los seres pensantes se convierten en marionetas de la prisión llamada libertad sin saber que lo son. Los derechos y las leyes beneficiarán solo al que pueda pagar por el abogado con mejor renombre. Exigiremos nuestro derecho a hablar y comunicar lo que pensamos para luego recibir un comunicado que helando nuestra sangre te dirá: tienes derecho permanecer callado y todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra.

Welcome to the Hikikomori mode.

Es molesto llorar y lamentarse por lo pasado, más molesto lo es llorar por el presente, nadie llorará por el futuro; siempre parece venir brillante. Valla incredulidad.

Viernes 17 de julio de 2015
Hs: 6,06 am



No hay comentarios:

Publicar un comentario